jueves, 22 de enero de 2015

Cambio de registro por una semana: ciudad muerta y censurada

Hace días que no escribo nada, muchos días... y es que empecé el año como desmotivada, sin nada en la mente o en la agenda sobre lo que me apeteciera escribir. Esta semana he decidido volver a las andadas bloggeras y lo haré con un post diferente. No os voy a recomendar ningún restaurante, viaje o actividad de ocio, y eso que la semana pasada fui a un par de restaurantes nuevos sobre los que tengo muchas ganas de postear. Pero a veces, cuando algo nos llega al corazón, nos indigna, nos preocupa y nos perturba el sueño, merece la pena contarlo. 

Este sábado muchos catalanes se quedaron pegados a la pantalla viendo el documental Ciutat Morta. Un documental que ya había sido proyectado y premiado en varios festivales de cine, pero que la televisión pública catalana había decidido no incluir en sus emisiones. Después de muchas presiones y la censura de una parte, se consiguió. Os dejo aquí su versión original, con todos los minutos, y con subtítulos al castellano. 


Ciutat Morta habla sobre un caso espeluznante de detenciones arbitrarias, torturas policiales, encubrimiento, nulidad de pruebas, condenas a inocentes... Un caso que acabó con algunos chicos en la cárcel y el suicidio de una chica, Patricia Heras. Os dejo el artículo con el que yo lo descubrí gracias a Cafè amb Llet, una publicación de obligada lectura si se quiere estar al día de la verdad.

A pesar de que es un caso del 2006 (el 4 de febrero hará 9 años del inicio de esta pesadilla que parece más bien una película de terror) casi ningún medio de comunicación habló de él hasta ahora, ni siquiera cuando ganó un premio en el festival de cine de Málaga. Que curioso ¿no? Cuando normalmente todos corremos a sacar a relucir nuestro buen cine cuando podemos. Algunos de los que si hablaron fueron La Directa y la Revista Ciutat Vella Masala

Ahora todos a correr! Y me alegro por los implicados, sinceramente, aunque sea tarde es importante que consigan que se hable de ellos, aunque ya nadie les va a devolver los años que pasaron en la cárcel ni , en el caso de Patricia, la vida. Solo espero que todo esto no quede en agua de borrajas, que lleguen al Tribunal de la Haya si hace falta, no solo para demostrar su inocencia, también para que las torturas y sus artífices no queden impunes, ni ahora ni nunca.

Los cambios de versión que se supone que se hicieron en ese momento por parte de la Guardia Urbana, ahora se niegan, pero... ¿tenemos porque creerlos? Yo creo que no! Recuerda, tristemente, al caso de Esther Quintana y las pelotas de goma, de las que primero se negó su existencia, para luego tener que rectificar, pues era imposible de justificar que esa chica hubiera perdido un ojo de ninguna otra forma.La diferencia es que en el caso 4F el herido era un policía y, aunque se demostrara que ese tipo de herida solo podía estar hecha de una forma, necesitaban tener a un (o varios) culpables y que cumplieran condena.

Y ya se que nunca, ¡nunca! he hecho un post político, ni reivindicativo, ni nada que se le parezca, pero solo quiero aportar mi pequeño granito de arena para que se conozca la historia de est@s chic@s y de sus familias. Aunque no seáis muchos los que me leáis, con dar a conocer esta historia a una sola persona más (que estoy segura a la vez lo hará llegar a otra persona) ya me haría sentir satisfecha.

También os recomiendo que paséis por el blog de Patricia Heras, al que llamó "poeta muerta" (da miedo el vaticinio). Aunque ahora lo llevan sus amigxs, aun se pueden leer sus escritos y sus impresiones sobre la cárcel, sobre lo que estaba viviendo, sobre el día en que la detuvieron sin saber porque... algunos de los pasajes son los que se escuchan en el docu. 

Y aquí os dejo, espero que si os interesa difundáis el contenido. También podéis encontrar más información siguiendo los hashtags #CiutatMorta o #ReobrimElCas

Prometo volver la semana que viene con los temas de siempre, simplemente necesitaba esto. 


M.