jueves, 10 de abril de 2014

Yosemite (parte II): desde Upper Pines a Nevada Fall

Tenemos que agradecerle a la ardilla que os comentábamos en el último post que nos despertara tan pronto esa mañana, ese día teníamos que adentrarnos en una de las zonas más turísticas del parque: Yosemite Valley, e ir a primera hora siempre te asegura algo menos de trajín. Empezamos por Glacier Point, una parte de muy fácil acceso en coche y, consecuentemente, una de las más llenas de gente. Pero gracias a nuestro querido animalico llegamos allí muy pronto y estábamos solos! 


(casi) Solos en Glacier Point
Desde el mirador de Glacier Point se puede ver el Half Dome, y dos de las cascadas que visitaríamos más adelante ese día (Vernal Fall y Nevada Fall). Que mejor que Oscar haciendo de reportero para contároslo en un vídeo! 


Bajamos en coche hasta Upper Pines Campground (donde dormiríamos la siguiente noche) y en la entrada nos recibió un auténtico ranger (con su uniforme y su sombrero) que nos explicó las normas del valle y nos hizo recitar el juramento camper, que terminamos los dos a la vez con un: "I am a camper!" Muy auténtico todo!
Una vez aparcada nuestra casita empezamos nuestra excursión a Vernal Fall, una hora y media andando por un camino más o menos fácil con paisajes maravillosos. 

Acceso a Vernal Fall
En este primer trozo aun había bastante gente porque los caminos son de muy fácil acceso. Una vez arriba, y después de hacer un pequeño picnic, nos dimos cuenta de que había gente que seguía la caminata hacia arriba, así que hacia allí que nos fuimos!

Vernal Fall
El límite entre la excursión "fácil" y la "notanfácil"
El momento en el que la gente que está bajando te mira con cara de: "pobres... lo que les queda!" es bastante duro, pero no nos dimos por vencidos!

No nos paraba nada ni nadie
Y seguimos pa'rriba
Tres horas más tarde llegamos a Nevada Fall! Eso si que era para quedarse sin aliento o, como dirían los americanos, "breathtaking"! 

Oscar en Nevada Fall
Los pies y el cansancio ya no respondían para seguir hasta Little Yosemite Valley (ahí tenemos nuestra excusa para volver a repetir el viaje, jeje), pero si se quiere hay opciones de excursiones para pasar una (o las que se quiera) noche acampando. Si os decidís por eso aseguraros de ir bien preparados, con comida, suficiente bebida, el equipo necesario para pasar la noche y pedir los permisos adecuados. 

Dolor de pies: nivel indescriptible
Nosotros dimos la vuelta para volver a nuestro campground  y después de un total de casi 6 horas volvimos a divisar nuestra querida furgoneta. 

Corre a casa que tengo hambre!
Lo primero que hicimos fue ir a darnos un baño en el río y nos dolían tanto los pies que ni siquiera notamos lo helada que estaba el agua! jeje!
Tenéis que saber que en Yosemite cuidan mucho la gestión de residuos y el cosumo de agua, por eso en los camps no hay duchas y la mejor opción es el río si uno quiere refrescarse. Solo en alguno de los campings de Yosemite Valley hay opción a ducha por 5 dólares (te dan toalla y jabón -hasta acondicionador para el pelo chicas).

Muerte en el río post-excursión
Algunos estaban más frescos que otros!
Después del fresco bañito y algo de cenar (recomendamos llevar provisiones y neverita, pues comprar en la tienda de Yosemite Valley sale bastante caro) nos fuimos a dormir cuando se puso el sol, y os aseguramos que dormimos planos!
Al día siguiente nos aguardaba una mañana llena de sorpresas (no especialmente agradables)... pero esa ya es otra historia!  

O&M. 

Si no os queréis perder el próximo capítulo, no olvideís suscribiros al blog!

No hay comentarios:

Publicar un comentario