jueves, 24 de abril de 2014

El Bar: servicio de 10, recomendable 100%!

Habíamos leído varias cosas sobre este restaurante por internet, una cantidad de posts muy interesantes y la mayoría de ellos dejándolo muy bien. Incluso llegamos a leer que era un restaurante patrocinado(?). Se lee por ahí que sus dueños invitaron a varios bloggers a comer a cambio de escribir críticas sobre el local. Nosotros, personalmente, no vemos nada malo en ello, simplemente, después de esa invitación entra la ética de cada cual y si contará la verdad (o la edulcorará) sobre lo que le ha parecido el local, el servicio o la comida. Para nosotros no es nada más que otra forma (quizá una evolución) de publicidad. Que mejor que alguien que realmente ha probado el sitio para recomendarlo (o no), eso sí, siempre con sinceridad, por favor!

Dicho esto... vamos a ponernos manos a la obra! Llegamos a El Bar (cuidado, un poco más arriba en la misma calle está O Bar, no os confundáis, jeje) y, efectivamente, tiene estética de bar de toda la vida, pero enseguida se le huele ese toque un poco más sofisticado.  

El Bar desde dentro (foto extraída de su página web)

Al ver la carta, que podéis consultar íntegra y con precios en su web, decidimos compartir todos los platos, porque nos veíamos incapaces de pedir unos y no otros. En ese momento pensamos que tendríamos que haber ido con más gente para poder pedir más platos! jeje!
Empezamos con el salmón marinado con jengibre y soja y la escalivada con mojama y chile habanero. Este último era jugosísimo, aunque nosotros hubiéramos cortada la mojama un poco más gruesa, pero vaya... esto cada uno lo prefiere a su manera!

Escalibada con mojama y chile habanero
Seguimos con el rollito ibérico, una reinterpretación del clásico plato chino, esta vez con carne de cerdo de aquí, zanahoria y judías verdes. Y qué decir de la vieria! A los dos nos encanta este manjar y la forma de prepararlo de El Bar es espectacular: con praliné de nueces de macadamia y panceta embuchada!

LA vieira
Después nos partimos el Onglet de ternera con shiitake, lo que veis en la foto ya es la media ración, así que, como podéis comprobar, era bastante generosa!

Onglets de ternera con shiitake
Antes de pasar al postre nos ofrecieron su carro de quesos variados y, solo que nos conozcáis un poquito, ya sabréis que, obviamente, no nos pudimos negar! Y nos dejamos aconsejar hasta el final por el personal de El Bar. Empezamos por el que veis de corte más grande en la foto y seguimos en el sentido contrario de las agujas del reloj. 

El magnífico carro de quesos
Los mejores para nosotros: el segundo y el cuarto
El último queso lo dejan reposar cinco meses bajo tierra sin oxígeno ni luz! Os podéis imaginar... hasta picaba en la lengua de lo fuerte que era! jaja!
Y pasamos al postre: Xiclet! Puré de fresa, chocolate blanco y yogurt. Como muy bien nos dijo uno de sus camareros: aspecto de Petit Suisse y sabor a Bubbaloo. ¡Bru-tal!

Xiclet de postre
A nosotros no nos invitaron a cenar, ni nos conocían de nada, ni siquiera mencionamos que tenemos un blog, pero igualmente la comida estaba tremenda y el servicio fue exquisito (nos trataron muy bien y fueron muy atentos). Nos quedamos con las ganas de las bravas con zorza, los raviolis crujientes de gamba, o el tartar de tomate y bacalao, así que seguro que volveremos!

Para nosotros recomendable 100%! Y vosotros ¿qué opináis?

O&M. 

Dónde: El Bar (c/ Calàbria 118)
Cuándo: mar-sab de 13 a 16 y de 20 a 23:30 y domingos de 13 a 16h
Cuánto: 35 euros aprox. 

jueves, 17 de abril de 2014

Yosemite series: The End!

Nos disponíamos a disfrutar de nuestro último día en Yosemite y nos levantamos con la intención de conducir hacia Tioga Pass para salir por el norte del parque. Habíamos leído que toda esa zona, llamada Toulumne Meadows, era preciosa, así que la idea era pasar el día por allí, pero... nos aguardaba una pequeña sorpresa!
La furgo esa mañana hacía un ruido rarísimo cada vez que girábamos el volante... por suerte para nosotros estábamos justo en Yosemite Village y al lado del único mecánico del parque, así que nos acercamos a que le echara un vistazo para quedarnos tranquilos. Una vez más, le agradecimos al jet lag ser los primeros en llegar allí, jeje!

Nuestra casa con ruedas en el mecánico
En principio tenía una explicación muy sencilla,durante la noche una ardilla se había dedicado a morder algún cablecito o alguna junta y la dirección de la furgoneta no funcionaba, algo que ocurre frecuentemente en el parque y que nos arreglarían en una hora (o dos) a lo sumo! Genial, pues oye, nos pillamos un cafetito y nos vamos a dar un paseo. Por allí cerca quedaban las Lower Yosemite Falls y el tiempo de ida y vuelta era más o menos el que teníamos que esperar en el mecánico, así que nos pusimos en marcha!

Ese día vimos muchos animalejos!
El camino era muy bonito y estábamos prácticamente solos, creíamos que era por la hora, pero pronto descubriríamos que no! Que era porque en esa época del año (agosto) las cascadas de Lower Yosemite no llevan agua!jaja


Rápidamente pasaron esas dos horitas y volvimos a recuperar a nuestra fiel compañera, que estaba más enferma de lo que creíamos. Lo que estaba mal eran los frenos y la pieza necesaria tardaría tres dias en llegar al valle! ¡¿Tres días?! ¡No teníamos tres días! ¡Nos rompía totalmente el viaje! Tenemos que agradecer al mecánico y al director de Lost Campers (Nick) que hicieran rápidamente todas las gestiones necesárias para que pudiéramos seguir con nuestra ruta. Nos mandaron a uno de los chicos de Lost Campers desde San Francisco con una furgoneta nueva para hacer el cambio, pero claro... tardaría entre 4 y 5 horas. Eso nos dejó todo el día en Yosemite y mientras esperábamos fuimos a Mirror Lake, donde no había "lake" porque estaba seco y aprovechamos para pasarnos por Curry Village, donde había el único camping con ducha del parque! Ya os contamos en el último post como funciona el tema de las duchas en Yosemite. Después de tres dias de bañitos en el río... se agradeció bastante! jeje!

Hacia Mirror Lake, el lago sin agua
Por fin hicimos el cambio de furgo y nos dirijimos hacia el Tioga Pass, no os negaremos que toda la zona de Toulumne Meadows y el Tenaya Lake es maravillosa, pero la hicimos bastante rápido porque teníamos que conseguir salir del parque antes de que oscureciera y encontrar un sitio para dormir y, además estábamos bastante cansados después de las emociones de todo el día. Así que nos queda pendiente para una próxima visita, estamos seguros de que en algún momento de nuestras vidas regresaremos a Yosemite!


Salimos del parque y entregamos nuestro ticket (el que compramos en la entrada y que ya avisamos que había que guardar) para conducir rumbo a nuestro próximo destino! Finalmente encontramos un huequito en un camping justo en frente de Mono Lake (un lago de agua salada), en un pueblecito muy auténtico en el que cenamos como como reyes! Costillamen y barra libre de sopa y ensalada, esto recupera a cualquiera!

Costillamen a la barbacoa
Todavía no lo sabíamos, pero Yosemite se acabaría convirtiendo en una de nuestras partes favoritas de California! Y a la mañana siguiente amanecimos así, delante de Mono Lake y rumbo a Bodie (una ciudad fantasma de la época de la fiebre del oro) y Bonanza!

Desayunando en Mono Lake
Pero esta ya es otra historia, no? Esperamos que os haya gustado nuestra mini serie sobre Yosemite!

O&M.

jueves, 10 de abril de 2014

Yosemite (parte II): desde Upper Pines a Nevada Fall

Tenemos que agradecerle a la ardilla que os comentábamos en el último post que nos despertara tan pronto esa mañana, ese día teníamos que adentrarnos en una de las zonas más turísticas del parque: Yosemite Valley, e ir a primera hora siempre te asegura algo menos de trajín. Empezamos por Glacier Point, una parte de muy fácil acceso en coche y, consecuentemente, una de las más llenas de gente. Pero gracias a nuestro querido animalico llegamos allí muy pronto y estábamos solos! 


(casi) Solos en Glacier Point
Desde el mirador de Glacier Point se puede ver el Half Dome, y dos de las cascadas que visitaríamos más adelante ese día (Vernal Fall y Nevada Fall). Que mejor que Oscar haciendo de reportero para contároslo en un vídeo! 


Bajamos en coche hasta Upper Pines Campground (donde dormiríamos la siguiente noche) y en la entrada nos recibió un auténtico ranger (con su uniforme y su sombrero) que nos explicó las normas del valle y nos hizo recitar el juramento camper, que terminamos los dos a la vez con un: "I am a camper!" Muy auténtico todo!
Una vez aparcada nuestra casita empezamos nuestra excursión a Vernal Fall, una hora y media andando por un camino más o menos fácil con paisajes maravillosos. 

Acceso a Vernal Fall
En este primer trozo aun había bastante gente porque los caminos son de muy fácil acceso. Una vez arriba, y después de hacer un pequeño picnic, nos dimos cuenta de que había gente que seguía la caminata hacia arriba, así que hacia allí que nos fuimos!

Vernal Fall
El límite entre la excursión "fácil" y la "notanfácil"
El momento en el que la gente que está bajando te mira con cara de: "pobres... lo que les queda!" es bastante duro, pero no nos dimos por vencidos!

No nos paraba nada ni nadie
Y seguimos pa'rriba
Tres horas más tarde llegamos a Nevada Fall! Eso si que era para quedarse sin aliento o, como dirían los americanos, "breathtaking"! 

Oscar en Nevada Fall
Los pies y el cansancio ya no respondían para seguir hasta Little Yosemite Valley (ahí tenemos nuestra excusa para volver a repetir el viaje, jeje), pero si se quiere hay opciones de excursiones para pasar una (o las que se quiera) noche acampando. Si os decidís por eso aseguraros de ir bien preparados, con comida, suficiente bebida, el equipo necesario para pasar la noche y pedir los permisos adecuados. 

Dolor de pies: nivel indescriptible
Nosotros dimos la vuelta para volver a nuestro campground  y después de un total de casi 6 horas volvimos a divisar nuestra querida furgoneta. 

Corre a casa que tengo hambre!
Lo primero que hicimos fue ir a darnos un baño en el río y nos dolían tanto los pies que ni siquiera notamos lo helada que estaba el agua! jeje!
Tenéis que saber que en Yosemite cuidan mucho la gestión de residuos y el cosumo de agua, por eso en los camps no hay duchas y la mejor opción es el río si uno quiere refrescarse. Solo en alguno de los campings de Yosemite Valley hay opción a ducha por 5 dólares (te dan toalla y jabón -hasta acondicionador para el pelo chicas).

Muerte en el río post-excursión
Algunos estaban más frescos que otros!
Después del fresco bañito y algo de cenar (recomendamos llevar provisiones y neverita, pues comprar en la tienda de Yosemite Valley sale bastante caro) nos fuimos a dormir cuando se puso el sol, y os aseguramos que dormimos planos!
Al día siguiente nos aguardaba una mañana llena de sorpresas (no especialmente agradables)... pero esa ya es otra historia!  

O&M. 

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jueves, 3 de abril de 2014

Como auténticos campers en Yosemite (parte I)

Este post nos ha costado un poquito más de "parir", porque cuando fuimos a California el verano pasado aun no teníamos mente de blogger ni la deria de apuntar todos los detalles para después contárselos al mundo! Pero vamos, que lo haremos lo mejor que podamos y esperamos que os guste!
Llegamos a Yosemite por el sur, desde Los Ángeles, y ese trayecto condujo Mònica, así que pasó todo lo que podía pasar: al coche de delante le reventó una rueda en medio de la carretera, nos encontramos con un cruce en el que no funcionaba ni uno de los cuatro semáforos... pero lo conseguimos!

Todos serios que conduce Mònica
Llegamos a la entrada de Mariposa Grove (esta entrada en invierno se cierra por nieve), donde pagamos la entrada al parque, es importante guardarla ya que al salir del parque te la piden para controlar el número de coches que hay dentro. Desde allí hicimos nuestra primera excursión a una zona del parque done hay sequoias, un pequeño paseo de hora y media, porque enseguida empezó a oscurecer y no hace gracia quedarse sin luz por allí! jeje! 



Con las Sequoyas! Allí todo es a lo grande! XD
 En el parquing de Mariposa vimos, por primera vez, papeleras anti-osos.
 
Papeleras anti-oso
Llegamos al primer campground en el que dormiríamos en el parque, el Wawona! Y menudo alucine, la verdad! No tiene nada que ver con los campings que conocemos en España. Son más bien zonas de acampada en las que cada uno tiene una parcela con su "fire-ring" y su caja anti-osos. Allí se debe guardar toda la comida y todo aquello que para un oso pueda oler a comida (jabón, pasta de dientes, desodorante, ...) y queda cerrado con un sistema que solo una mano humana puede abrir. Es importante respetar estas normas, primero por seguridad, y segundo porque son las que ayudan a preservar el eco sistema del parque. Si se alimenta a los osos, estos se acostumbran a la presencia humana y es entonces cuando pueden volverse agresivos y se tendrían que sacrificar por la seguridad de los visitantes. Más allá de esto, normalmente no se acercan a los campgrounds ya que, en general, la presencia humana no les hace ninguna gracia.

Nuestra parcelita en el Wawona
Bueno, a lo que íbamos, ese era nuestro primer campground y estaba en un lugar privilegiado al lado de un río en el que, por supuesto, nos bañamos! No estaba tan frío como parecía, pero aun así... jaja!
Esa noche cocinamos por primera vez en el hornillo de nuestra furgo, una super camper van con todo incluido que fue nuestra fiel compañera durante las tres semanas que duró el viaje! Una pequeña recomendación: no cocineis pescado en medio del bosque, todas las abejas habidas y por haber vinieron a cenar con nosotros!

El río "no tan frío"
Cocinando en Wawona (al fondo podéis ver la caja anti-osos)
Esa noche fuimos a dormir pronto, como solo se funciona con luz natural (excepto en los baños), hay que seguir bastante las normas de la naturaleza! Y esas mismas normas fueron las que no despertaron a la mañana siguiente, la luz, el insistente jet lag y una pequeña ardilla que se dedicó a desayunar piñones justo encima de nuestra casa con ruedas! Atención al vídeo!

 
Nos pareció una magnífica forma de levantarnos y de empezar el día! Y la verdad es que todo el día fue una pasada, pero eso ya es otra historia! Si no os queréis perder el próximo post no olvidéis suscribiros al blog!

O&M.