jueves, 13 de marzo de 2014

Spoonik: una experiencia para todos los sentidos

Solo con la bienvenida ya nos habían ganado. Llegamos, llamamos al timbre, nos abrieron la puerta y aparecimos en un maravilloso jardín en medio de Barcelona en el que nos recibieron con velas y una copa de cava. No habían pasado ni 5 minutos y ya sabíamos que esa iba a ser LA experiencia.
El Jardín de Spoonik, un remanso de paz en medio de Barcelona
Aquí ya adivinavamos que esto sería LA experiencia
Os aseguramos que con el término experiencia gastronómica nos quedamos cortos, porque en Spoonik no solo despertamos el gusto, también el tacto, el olfato, la vista y, lo que fue más conmovedor para nosotros, el oído.
Spoonik son un colectivo de dos artistas y cocineros a la vez, Jon Giraldo (Colombia, 1982) y Jaime Lieberman (México, 1983), que te reciben el salón de su casa (siempre con invitación previa) para hacerte disfrutar de un tiempo y un espacio maravillosos.La cocina está abierta al comedor, así que en todo momento se puede ver el trajín de los chefs antes de servirte los platos.

El equipo de Spoonik super atareados
Empezamos con unos aperitivos y un vermut Casa Mariol. Este iba precedido por una tabla de mojamas de distintos pescados que tenían como objetivo ensuciar las papilas gustativas y así saborear mejor el plato de vieria que lo acompañaba. Todo esto lo aliñó un cantante cubano que se ocupó de sorprendernos y ponerle el toque musical a la primera parte de la velada!

A la derecha de la foto: Mònica alucinando
Seguimos con el plato de primavera, en el que consiguen abarcar todos los colores de la estación empezando por el naranja del plato y acabando con el verde más intenso. Además de conseguir un cromatismo fantástico las texturas de este plato nos dejaron sin palabras.

La Primavera: Royal de guisantes lágrima, chayote en maracuyá, edamame, ...
Cada vez que salía un plato venía el chef a contarnos lo que contenía, como estaba cocinado y nos daba instrucciones para comerlo si era necesario. El siguiente plato era un ajíaco desestructurado, se trata de una sopa colombiana, es decir, un plato de cuchara que ellos convierten en uno de cuchillo y tenedor. A nuestro lado teníamos sentada a una chica colombiana majísima que aseguraba que olía y sabía igual que la sopa de su madre! Impresionante!

Ajíaco desestructurado
No os daremos detalles de más platos, porque no acabríamos nunca! jeje! Pasaremos a los postres directamente, porque sí, había más de uno! jeje! El segundo y último postre fue para nosotros el colofón de la noche, solo os diremos algunas cosas sobre esta experiencia: Casta Diva, chocolate fundiéndose al son de la ópera, luces bajas y soprano. A algunos les cayeron hasta las lágrimas de emoción.
Postre Casta Diva
Y es que en Spoonik la comida no es lo único importante. Es todo, una experiencia multisensorial que también abarca el compartir mesa con desconocidos con los que acabas entablando conversación, escuchar ópera en directo por primera vez (almenos en nuestro caso), degustar una bodega que incluye agua "feliz", sentarse con el chef a tomar una copa en su salón después de la cena y que te pida tu opinión para mejorar los platos...

En nuestra mesa
Como veis, estábamos en el salón de su casa
Esa noche soñé que seguía compartiendo mesa con toda esa gente maravillosa. Muchas gracias Jon y Jaime por brindarnos la oportunidad de entrar en vuestra casa y degustar vuestra comida y vuestra experiencia, esperamos volver algún día.

O&M.

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